La densitometría ósea es un examen médico similar a una radiografía de diagnóstico que, a través de imágenes precisas, determina cuántos gramos de calcio y otros minerales óseos están presentes en un segmento de los huesos.
También conocida como absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA o DXA), es el estándar de oro establecido por la Organización Mundial de la Salud para medir la densidad mineral ósea con alta precisión y reproducibilidad.
¿Qué mide exactamente?
El examen evalúa principalmente dos zonas del esqueleto:
- Columna lumbar (vértebras L1 a L4)
- Cadera (cuello femoral y cadera total)
Estas áreas son las más representativas para detectar pérdida ósea y calcular el riesgo de fractura futura.
¿Cómo funciona la tecnología DEXA?
El equipo emite dos haces de rayos X de baja intensidad — uno de alta energía y otro de baja — que atraviesan el hueso. La cantidad de rayos absorbidos por el tejido óseo permite calcular con precisión la densidad mineral. La dosis de radiación es mínima, equivalente a menos de un décimo de una radiografía de tórax convencional.
Historia del examen
Sus orígenes se remontan a 1963–1964, cuando Cameron y Sorenson publicaron en la revista Science un método para medir el contenido mineral de huesos periféricos. Desde entonces, la tecnología evolucionó hasta el estándar DEXA actual, adoptado mundialmente como referencia clínica.