Tener baja densidad ósea u osteopenia no implica necesariamente que tendrás osteoporosis, pero sí significa que tienes una mayor probabilidad de desarrollarla si continúas perdiendo masa ósea en el futuro.

¿Qué es el T-score?

El resultado de tu densitometría se expresa como un puntaje T (T-score), que compara tu densidad ósea con la de un adulto joven sano del mismo sexo en su punto de mayor densidad ósea:

  • T-score entre 0 y −1: densidad ósea normal
  • T-score entre −1 y −2.5: osteopenia (baja densidad ósea)
  • T-score de −2.5 o menor: osteoporosis

Cuanto más negativo el número, más avanzada es la condición. El valor −2.5 es el umbral diagnóstico de osteoporosis establecido por la OMS.

¿Qué hacer si tengo osteopenia?

La osteopenia es una señal de alerta, no un diagnóstico definitivo de enfermedad. Tu médico evaluará el contexto clínico completo antes de indicar tratamiento. Las medidas habituales incluyen:

  • Suplementación de calcio y vitamina D según indicación médica
  • Ejercicio de impacto moderado (caminata, baile, trote suave)
  • Reducir factores de riesgo: tabaco, alcohol, sedentarismo
  • Seguimiento con densitometría cada 1–2 años

Herramientas de evaluación de riesgo

Existen calculadoras online validadas internacionalmente (como FRAX, de la OMS) que combinan tu T-score con otros factores clínicos para estimar tu riesgo de fractura a 10 años. Tu médico puede utilizarlas para decidir si el tratamiento farmacológico es necesario.